
¿Es realmente la Responsabilidad Social Empresarial –RSE- una práctica éticamente responsable?
En la última década, el concepto de Responsabilidad Social Empresarial –RSE- se ha constituido como una tendencia en crecimiento. Su auge se manifiesta en la necesidad que sienten algunas empresas de involucrarse a través de sus iniciativas, con la sociedad civil; pero, es esto un concepto integral RSE?
En la última década, el concepto de Responsabilidad Social Empresarial –RSE- se ha constituido como una tendencia en crecimiento. Su auge se manifiesta en la necesidad que sienten algunas empresas de involucrarse a través de sus iniciativas, con la sociedad civil; pero, es esto un concepto integral RSE?
Adela Cortina (2002) ha dado su planteamiento, “La responsabilidad social consiste en asumir voluntariamente las consecuencias de la empresa en el medio social y en el medio ambiente. Por tanto, va más allá de lo que exige el derecho.
Es decir, la RSE es un proceso que se relaciona con la responsabilidad por las consecuencias del accionar comercial de una empresa, en el campo social, económico y ecológico en la cadena completa, así como en el rendimiento de cuentas (accountability) y el sostenimiento del diálogo con los stakeholders, no solamente desde la exigencia legal, sino desde la legitimidad con los mismos. Ahora la pregunta es si este proceso se está llevando a cabo por las empresas o las empresas solo están mostrando sus prácticas sociales desde una filantropía que no tiene nada que ver con su misión?
Muchas empresas que adelantan proceso de RSE no aplican un modelo de ética integral, en la que todos sus stakeholders se vean incorporados y beneficiados de las acciones que la empresa desarrolla para ellos. Ejemplo de esto son las prácticas en las que se desarrollan acciones filantrópicas destinadas a ayudar a la población vulnerable la cual no está directamente relacionada con la cadena de producción de la empresa. Estos casos son muy comunes en las campañas que desarrollan las grandes superficies a través de la donación de dinero[i] para ayudar a la población desfavorecida, estas acciones las venden como campañas de RSE cuando al interior de la empresa están pagando a sus proveedores a más 120 días, las garantías para los trabajadores no son las mejores, los clientes no son valorados pero si crean sofismas de distracción como las tarjetas de puntos, entre otras.
Otro ejemplo son las empresas de bebidas gaseosas que desarrollan campañas filantrópicas, pero no desarrollan campañas dirigidas a los niños para que tomen conciencia que las bebidas no son saludables y que son un producto que debe ser consumido con moderación sobre todo en etapa de crecimiento, de igual manera, las acciones medioambientales son limitadas o casi nulas, cuando el porcentaje de recurso hídrico que están utilizando es alto y al igual que los niveles de polución que genera.
Está claro, las empresas deben ser responsables económicamente frente a los accionistas pero también tienen múltiples responsabilidades frente a sus stakeholders. Cómo llegar a ser éticamente responsables? Una estrategia es través de sus canales de comunicación, explicitando los intereses que los diferentes actores o interlocutores tienen en la propia actividad empresarial, escuchando y entablando dialogo con ellos ya que el diálogo es para encontrar espacios de entendimiento en un modelo de ética.
Finalmente, las empresas deben llegar a un modelo con sus stakeholder que se fundamente en la concepción de la ética empresarial integral entendida desde la ética discursiva y enmarcada en la corresponsabilidad, es decir en un modelo integral y ético en que la empresa no vea la RSE como un conjunto de acciones pasajeras sino que se incluya en el corazón de la dirección, donde no considere a sus grupos de interés como actores pasivos o afectados sino como interlocutores válidos o influyentes al momento de toma de decisiones.
Partiendo de lo anterior una empresa podrá ser responsablemente ética, cuando encuentre el acuerdo entre todos sus stakeholders, ya que sin ética en los negocios se destruyen las economías, se anulan las libertades, desaparece la competencia y campea la corrupción.
La empresa no es solo un capital financiero y un capital humano, es también un capital social, la empresa también es una institución social
[i] Estas acciones se desarrollan en países latinoamericanos, como es el caso de Colombia.





